El ingeniero civil islaverdense recuerda su experiencia: “Estuve unos 10 meses allá, trabajando para una constructora conocida en medio oriente. En cuanto al trabajo, estaba en el tráiler de la obra, directamente. Era constantemente estar codo a codo con los que instalaban y fabricaban, la experiencia fue genial”.
La obra era una central de climatización (como un aire acondicionado gigante), que suministra de agua fría a varios edificios, entre ellos uno de los estadios que terminaron construyendo.
Enrico Salvucci
